Written by PLN. Diana Karina Ibarra Alvarez / Tuesday, 23 August 2011 00:00
LOS FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR PARA LAS PERSONAS QUE TIENEN ENFERMEDAD RENAL SON DISTINTOS A LOS DE LA POBLACIÓN EN GENERAL
En un estudio de la revista Nephrology Dialysis Transplantation publicado en el año 2009 se analizaron los efectos del Índice de Masa Corporal, el daño renal (Tasa de Filtración glomerular mayor a 30 mL/min) y la Proteinuria sobre la mortalidad cardiaca.
Como es de esperarse, una persona obesa (IMC >30 kg/m²) sin ninguna enfermedad aparente tiene un alto riesgo de muerte cardiovascular.
¿Pero qué pasa con los que tienen enfermedad renal? Este estudio reportó que en los pacientes con mayor daño renal, que eran obesos y que no presentaban proteinuria tenían mayor riesgo de mortalidad cardiaca. Por otro lado, los pacientes con mayor daño renal y que eran obesos pero que sí presentaban proteinuria, la relación era al revés, ellos tenían menor riesgo de mortalidad cardiaca.
Lo que sugiere que el exceso de peso resulta tener un efecto protector para los pacientes con daño renal avanzado.
Si deseas consultar el artículo original entra a http://www.gnmhealthcare.com/pdf/02-2009/25/1719838_Bodymassindexmodifiesther.pdf
Last Updated on Wednesday, 24 August 2011 00:29
Written by LG / Monday, 11 July 2011 00:00
Una proteína en la superficie de bacterias probióticas específicas puede promover respuestas antiinflamatorias en el intestino y explicar el papel potencial de ciertos probióticos para aliviar los síntomas de enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
El nuevo estudio, realizado por investigadores del Instituto Pasteur de Lille al norte de Francia, indica que los efectos de las cepas de probióticos contra la EEI pueden estar relacionados con la presencia de ciertas proteínas en la superficie celular, lo que puede interactuar con un receptor en la pared del intestino para producir una respuesta inflamatoria.
No obstante, ciertas cepas que no tienen esta proteína activa –llamada peptidoglicano o PGN– sobre la superficie fueron incapaces de reaccionar con los receptores (llamados NOD2) sin ser asociados con ninguna propiedad protectora, de acuerdo con los resultados publicados en la revista arbitrada Gut.
“Aunque la evidencia emergente sugiere que las respuestas regulatorias son cruciales para eludir los procesos inflamatorios, nuestras observaciones promueven un papel importante para los probióticos y los componentes derivados de los probióticos en la regulación de la homeostasis inmunitaria”, escribieron los investigadores.
“El entendimiento ganado mediante estos resultados mejorará los procedimientos de selección de cepas y se espera proveerá de resultados altamente positivos en ensayos clínicos con probióticos y Ell”.
La enfermedad crónica de inflamación intestinal (EII) es una enfermedad multifactorial con una causa desconocida. La prevalencia de EII rápidamente aumentó en Europa y Norteamérica en la segunda mitad del siglo XX, y según se reporta, se vuelve más común en el resto del mundo conforme los países adoptan un estilo de vida occidental.
Implicaciones futuras e inmediatas
El presente estudio, a pesar de que los organismos regulatorios como la EFSA permanecen incrédulos sobre los beneficios de los probióticos y la gran cantidad de evidencia a favor, no sólo apoya el papel benéfico de los probióticos en personas con EII, sino también indica un mecanismo de acción.
En la editorial que acompaña la publicación, el profesor Fergus Shanahan de la Universidad College Cork dijo que el trabajo tiene implicaciones inmediatas e importantes para “concebir nuevos criterios de selección de probióticos e ilustra el valor de la bioprospección dentro de la microbiota intestinal de compuestos bioactivos adecuados para alimentos funcionales o una nueva generación de fármacos”.
También contribuye a la promesa potencial de la estrategia “de bichos a fámacos”, afirmó.
Detalles del estudio
Los investigadores evaluaron el potencial antiinflamatorio de dos cepas de Lactobacillus, L. salivarius Ls33 y L. acidophilus NCFM (ambas de Danisco) en un modelo con ratones con colitis. La primera, se reporta, protege contra EII, mientras que la segunda no es protectora.
Se comparó la respuesta a la exposición frente a la cepa bacteriana de los ratones diseñados mediante ingeniería para ser deficientes en NOD2 y los ratones que poseían NOD2.
Los resultados mostraron que “la capacidad protectora de Lactobacillus no es dependiente de NOD2” dijeron los investigadores. En animales con NOD2, la exposición a PGN de L. salivarius Ls33 se asoció con la producción local del compuesto antiinflamatorio interleucina 10 (IL-10).
No obstante, el PGN de L. acidophilus NCFM no dio el mismo resultado, mostrando los efectos de la especificidad de la cepa.
“Demostramos tanto in vitro como in vivo que el PGN purificado de la cepa protectora L. salivarius Ls33 mostró tener potencial antiinflamatorio, mientras que el PGN derivado de una cepa no protectora no lo hizo”, escribieron.
Respuesta
En su editorial, el profesor Shanahan dijo que el estudio “deja algunas preguntas sin resolver”. La primera de las cuales es cómo las mutaciones en NOD2 podrían explicar resultados decepcionantes obtenidos previamente de los probióticos Lactobacillus en pacientes con la enfermedad de Crohn. El profesor Shanahan también cuestionó qué tan fuerte era la propiedad antiinflamatoria de estas cepas, y si otros elementos similares en otras bacterias producirían un efecto similar al del PGN.
“El campo es rico”, concluyó.
Fuente: Gut/NutraIngredients USA
Fuente; http://www.alfa-editores.com/web/index.php?option=com_content&task=view&id=5087&Itemid=113
Written by LN Gabriela Nuñez / Friday, 03 June 2011 00:00
LA SOYA PREVIENE Y RETARDA EL DAÑO RENAL
Es recomendable el consumo de soya en personas con enfermedad renal crónica, cuyos problemas renales se encuentran en etapas iniciales.
Investigaciones recientes publicadas en la revista American Journal Physiology, Renal Physiology en el 2008 por Trujillo y colaboradores, sugieren que los efectos renoprotectores de la soya se deben principalmente a su mayor contenido en L-arginina, aminoácido esencial para la formación de oxido nítrico, el cual confiere efectos renoprotectores.
Así mismo este noble alimento es rico en fitoestrógenos, lo que le da la propiedad de reducir los niveles de colesterol, además los estudios de este alimento han sido tan productivos que se ha demostrado el efecto ante genes que codifican para enzimas antioxidantes, de esta manera la soya no solo provee sustancias antioxidantes, si no que además mejora la estructura de algunos genes y enzimas para hacer nuestro organismo mas eficaz ante el daño renal.
Last Updated on Friday, 03 June 2011 06:51Written by Administrator / Saturday, 26 March 2011 08:42
La sandía es considerada la fruta del riñón, ya que su jugo ayuda a limpiar los tejidos y la sangre, aunque se debe consumir lo más fresca posible, pues una vez abierta se degenera rápidamente y produce toxinas. Además se trata de una fruta muy diurética.
Al igual que la sandía, son también diuréticas las alcachofas, las uvas y las manzanas. Por eso son recomendables para los enfermos de los riñones y vías urinarias. El apio, por su parte, combate los cálculos y arenillas.